El encuentro del pasado domingo ante el Lucena, que terminó en la segunda mayor goleada del Betis B en Segunda B (6-0) y significó la permanencia matemática de los de Merino, nos dejó además otro dato realmente significativo. Y es que con los 6 tantos al conjunto lucentino, el filial verdiblanco superó la barrera de los 1.000 goles en Segunda B, contando los marcados en las promociones de permanencia en la categoría disputadas en 2004 y 2011.
Fue Rafa Navarro, lateral derecho del filial bético, quien con el tercer gol de la tarde marcó el gol número 1.000 del Betis B en dicha categoría.
Luego llegaron otros 3 goles más, por lo que la cifra total de tantos se sitúa en 1.003, conseguidos en 22 temporadas en Segunda B y repartidos de la siguiente forma:
997 goles en 831 partidos de liga regular de Segunda B.
6 goles en 6 partidos de promociones de permanencia en Segunda B.
El autor del primero de los 1.003 tantos que lleva el filial del Betis en Segunda División B lo logró Pedro Píriz, de penalti ante el Granada en la segunda jornada de la temporada 1985/86, en un encuentro que terminó 3-3.
Gracias a la holgada permanencia conseguida por los de Merino, el Betis B podrá seguir aumentando esta cifra la temporada que viene, ya que participará una temporada más en la categoría de bronce del fútbol español.
Rafa Navarro, autor del gol nº 1.000 del Betis B en Segunda B
80 años son los que se cumplen hoy del primer título nacional conseguido por el Betis Balompié y, por ende, del primer gran título conquistado por un equipo de la mitad sur de España. Se trata, nada más y nada menos, del campeonato de Liga 1934/35, cuya última jornada se disputó el 28 de abril de 1935, que además coincidía con el domingo de feria en Sevilla, para el jolgorio total de los aficionados béticos. A pesar de que con el empate les bastaba para ser campeones, los jugadores del Betis culminaron su sobresaliente temporada con un 0-5 en Santander, resultado que a día de hoy aún es la mayor goleada del equipo verdiblanco como visitante en Primera, junto a otro 0-5 en 1977/78 al Cádiz.
La campaña 1934/35 era la tercera temporada del Betis en Primera División tras el ascenso conseguido en 1931/32. En sus dos primeras campañas en la máxima categoría, el Betis había conseguido un 5º y un 4º puesto en la clasificación. El primer lustro de los años 30' había significado un continuo crecimiento del conjunto verdiblanco, que también había cuajado grandes actuaciones en Copa, proclamándose subcampeón en 1931, año en el que llegó a la final siendo equipo de Segunda División. Estos primeros años de la década de 1930 eran un buen precedente de lo que iba a ocurrir en la temporada 1934/35, el más grande hito de nuestra centenaria historia. Aquel Betis sin corona, se coronó CAMPEÓN...
Escudo del Betis durante la II República (foto: Betisweb)
La 1934/35 fue la primera edición de la Liga con 12 participantes, puesto que hasta la anterior temporada la disputaban 10. La Liga conseguida por el Betis estuvo compuesta por Athletic de Bilbao (campeón en la campaña anterior), Madrid, Racing de Santander, Donostia FC (nombre de la Real Sociedad durante los años 30'), Oviedo, Valencia, Español, Barcelona, Arenas de Getxo y los recién ascendidos Sevilla y Athletic de Madrid.
Presididos por Antonio Moreno Sevillano y entrenados por Patrick O'Connell, los jugadores que participaron en aquel campeonato de Liga fueron Urquiaga, Espinosa, Aedo, Areso, Peral, Gómez, Larrinoa, Rancel, Lecue, Adolfo, Saro, Caballero, Unamuno, Timimi y Valera, solo 15 protagonistas queconsiguieron un hito de extrema dificultad y gran mérito: ganar una Liga con la plantilla más corta de la historia, hecho que sin duda engrandece la consecución de nuestro único campeonato liguero.De los 15, Aedo y Peral fueron los únicos que disputaron las 22 jornadas. Le siguen Urquiaga, Lecue, Saro y Unamuno, que jugaron 21 partidos. Los que menos veces participaron fueron el joven Valera (2) y el portero suplente Espinosa (1).
Antes de entrar directamente en más detalles sobre aquella Liga, señalar algunos datos extraídos de la revista oficial del Real Betis Balompié "Trece Barras", en cuyo último número el Grupo Bético de Estudios Históricos realiza un estupendo repaso a la consecución del título liguero.
- Hasta 1935, el fútbol español había estado dominado exclusivamente por equipos vascos, catalanes y madrileños, quienes habían resultado campeones de las 33 ediciones de Copa y las 6 de Liga disputadas hasta el momento.
- En el Campeonato Mancomunado Levante-Sur disputado antes del comienzo de la Liga, el Betis quedó 5º de 6 equipos, por lo que las sensaciones para el torneo liguero que comenzaría dos semanas después no eran muy positivas.
- La del Betis, además de la más corta en nº de jugadores, fue la segunda plantilla más joven de la Liga con una media de edad de 22,9 años.
- Pasado el primer tercio de la Liga, los defensas béticos Aedo y Areso fueron convocados con la Selección Española, debutando ambos el 24 de enero de 1935 en un España 2-0 Francia.
A continuación, lista de todos los partidos, alineaciones y goleadores del Betis en la Liga 1934/35:
(Pinchar en la imagen para verla a mayor tamaño)
El Betis llegaba a la última jornada como líder de la clasificación con 32 puntos, solo uno por encima del Madrid. Al cuadro verdiblanco le bastaba sacar un empate de Santander para ser Campeón, hiciera lo que hiciera el Madrid, que recibía en Chamartín al ya descendido y último clasificado Arenas.
Los días previos al fin de semana, desde Madrid se estuvo presionando a los racinguistas, quienes no se jugaban nada, para que intentaran ganar al Betis. Además, el presidente del Racing, José María de Cossío, era madridista reconocido. Los jugadores del Racing serían premiados con 1.000 pesetas cada uno en caso de vencer al Betis, y así se lo reconocieron algunos futbolistas racinguistas a Patrick O'Connell, quien había dirigido al conjunto santanderino durante gran parte de los años 20'. Sin embargo, a pesar de que el conjunto local estuviera primado, el Betis iba a pasar por encima de los racinguistas desde el minuto 1 de partido, el cual comenzó a las 16:00 horas del domingo 28 de abril de 1935.
El Racing de Santander saltó a El Sardinero con Cuevas, Ceballos, Ilardia, Ibarra, Germán, García, Pombo, Fuente, Alonso, Larrinaga y Cisco.
Los once hombres que hicieron Campeón al Betis fueron Urquiaga, Areso, Aedo, Peral, Gómez, Larrinoa, Saro, Adolfo, Unamuno, Lecue y Caballero.
Goles:
0-1 (minuto 2): Lecue, cruzando el balón, marca el primero de la tarde.
0-2 (minuto 5): Unamuno, tras jugada personal.
0-3 (minuto 35): Unamuno, rematando un centro desde la derecha.
0-4 (minuto 63): Caballero, tras una mala salida de Cuevas.
0-5 (minuto 66): Unamuno, con un disparo potente.
Encuentro arbitrado por el vasco Eduardo Iturralde Gorostiaga.
El Sardinero, que presentaba la mejor entrada de la temporada, vio al Betis proclamarse Campeón de Liga. La victoria fue contundente y la superioridad fue clara de principio a fin, al igual que su trayectoria durante todo el campeonato liguero, a excepción de algunos resultados negativos. A los 5 minutos de partido, los de O'Connell ya ganaban 0-2, gracias a los goles de Lecue y Unamuno. El centro-delantero volvería a repetir dos veces más, marcando el tercero y el quinto, mientras que Caballero fue el autor del cuarto. Con el pitido final, poco antes de las 18:00 horas, se consumaba el sueño, convirtiéndose en realidad. El Betis se acababa de proclamar Campeón de Liga.
Por vía telefónica se trasladaban las noticias a Sevilla, donde los goles béticos se iban anunciando en las pizarras de las casetas de feria, además de la comunicación "boca a boca". El recinto ferial se convirtió en una auténtica fiesta tras conocerse que el Betis ya era Campeón.
De esta forma se culminaba una temporada espectacular, la mejor campaña de la historia del Betis, en la que el conjunto verdiblanco alcanzó la gloria. Una Liga que el Betis comenzó a lo grande, ganando a Madrid y Barcelona; y terminó a lo grande, venciendo por 0-5 en Santander. También son muy reseñables la victoria por 0-3 en casa del eterno rival o los triunfos en el Patronato sobre el Madrid y el Athletic de Bilbao, ambos por 1-0, además del 2-4 sobre el Donostia que cortaba con una racha de 3 partidos sin ganar, o del contundente 5-0 sobre el Español a pocas jornadas del final de la competición.
En cuanto a los datos de la competición, el Betis acabó la Liga con 34 puntos, uno más que el Madrid, que había ganado al Arenas por un inservible 6-1. El campeonato del Betis se saldó con 15 victorias, 4 empates y 3 derrotas, con 43 goles a favor y 19 en contra. Sin duda gran mérito del Betis se debió a la impecable seguridad defensiva, gracias al trío formado por el guardameta Urquiaga y los defensas Areso y Aedo. El Betis solo recibió 19 goles en 22 partidos, dejando su portería imbatida en 13 encuentros, unos números que tienen más valor aún si tenemos en cuenta el juego ofensivo que se practicaba en aquella época, en la que los equipos jugaban con 5 delanteros. En cuanto a los goles a favor, los 43 tantos marcados por el Betis se repartieron entre 6 jugadores: 13 de Unamuno, 10 de Lecue, 7 de Timimi, 5 de Rancel, 5 de Adolfo y 3 de Caballero.
Clasificación final de la Liga 1934/35 (ABC de Sevilla)
Tras el triunfo en Santander, el Betis parte en la famosa "La Flecha Verde" hacia Bilbao (donde ya recibe un caluroso recibimiento) para recoger el trofeo de la Liga de parte del Athletic, quien la había ganado la anterior temporada, antes de emprender el viaje hacia Sevilla. La expedición bética llegaría a la capital hispalense el lunes 29 de abril por la tarde, donde fue recibida por miles de aficionados en una ciudad engalanada de verde y blanco para recibir a sus héroes. La plantilla bética se trasladó hasta el Ayuntamiento en coches de caballos, acompañados por bandas de música y una gran multitud de béticos. Sevilla vivió una fiesta jamás antes vivida: por primera vez se festejaba en el sur del país un título a gran escala. Durante los días siguientes se sucedieron diferentes homenajes y recepciones para celebrar el recién conquistado campeonato de Liga, hecho histórico del que hoy se cumplen, nada más y nada menos, que 80 años.
Los jugadores del Betis posan con el trofeo de Liga
No podemos dejar pasar la ocasión, en este día tan señalado, de ver "La Foto del Siglo", un grandioso documental sobre los héroes de 1935. "Hubo un momento en la historia, en que el Betis fue el más grande...".
El Betis B de Juan Merino, con varios juveniles en la alineación, ha goleado hoy por 6-0 al Lucena con goles de Caro, Álvaro González, Rafa Navarro, Álex Alegría (2) y Juanma. Los 6 tantos llegaron en los últimos 25 minutos de partido, cayendo uno tras otro, y han servido al filial verdiblanco para certificar matemáticamente su permanencia en Segunda B, categoría en la que volverá a jugar en la temporada 2015/16. Los de Merino suman 49 puntos a falta de 3 jornadas para el final de Liga, gracias a 14 victorias, 7 empates y 14 derrotas, con 41 goles a favor y 39 en contra.
El encuentro ante el Lucena ha significado la segunda mayor goleada del Betis B en Segunda B, tras un 8-0 endosado al Isla Cristina en la temporada 1998/99.
La de hoy ha sido la tercera vez que el filial heliopolitano marca más de 5 goles en Segunda B:
24/11/1985: Betis Deportivo 6-1 Algeciras
04/04/1999: Betis B 8-0 Isla Cristina
26/04/2015: Betis B 6-0 Lucena
Álex Alegría ha firmado un doblete en el 6-0 ante el Lucena
Tras una irregular primera vuelta en la que llegó a situarse en la mitad de la clasificación del Grupo Sur de Segunda División, el Betis realizó una gran segunda parte de campeonato, lo que le llevó a terminar 2º en la tablay poder así disputar la promoción de ascenso ante un equipo de Primera (en este caso ante el Granada, antepenúltimo en la categoría de oro).
El Betis llegaba a la última jornada de Liga como 2º clasificado con 38 puntos, aunque tanto Castellón (37) como Levante (36) tenían la posibilidad de arrebatarle la plaza al conjunto verdiblanco en esta última y decisiva jornada. Los tres equipos jugaban ante rivales de mitad de la tabla, los cuales no tenían nada en juego. Así, mientras el Betis visitaba al Badalona, el Castellón recibía al Mestalla y el Levante hacía lo mismo con el Europa.
El conjunto verdiblanco dependía de sí mismo, y para ello tenía que ganar. La victoria era el único resultado que le aseguraba el mantener la segunda plaza, puesto que si empataba y el Castellón ganaba, serían los castellonenses quienes disputarían la promoción.
El Campo de la Avenida de Navarra, estadio local del CF Badalona, presentaba una masiva asistencia de aficionados béticos, que acudieron a apoyar a su equipo en tan importante partido. La prensa destacaba en los días siguientes la espectacularidad de la afición verdiblanca:
Mundo Deportivo
La Vanguardia
ABC de Sevilla
El Badalona, entrenado por Argiles, jugó con Casany, Franch, Madir, Pedrín, Torres, Gasull, Juan Luis, Taulats, Vargas, Romea y Martí.
El Betis, entrenado por Antonio Barrios, jugó con Campillo, Grau, Eusebio Ríos, Antón, Frasco, Aparicio, Macario, González, Demetrio, Rogelio y Pallarés.
0-1 (minuto 37): Pallarés empalma un rechace de la defensa local a tiro de Rogelio.
0-2 (minuto 46):Macario, tras regatear al portero del Badalona.
0-3 (minuto 73): González, a centro de Macario.
Encuentro arbitrado por el cántabro Olavarría González.
El Betis jugó en Cataluña, pero lo hizo como en casa. Ante un graderío repleto de aficionados verdiblancos y ante un rival cohibido por el fervor y el apoyo del público al equipo visitante en su propio estadio. Los de Antonio Barrios consiguieron una victoria fácil gracias a los goles de Pallarés, en la primera mitad, y Macario y González, en la segunda. Cuando Olavaría González señaló el final del partido, se produjo una invasión de campo por parte de los aficionados del Betis, que celebraban eufóricos la clasificación para disputar la promoción de ascenso a Primera.
Finalmente, con el empate le hubiera bastado a los heliopolitanos, pues el Castellón perdió en su campo ante el Mestalla, mientras que el Levante no pasó del empate ante el Europa. La promoción enfrentaría al Betis en un duelo a doble partido con el Granada, allá por el mes de junio.
Partiendo de la premisa de que como equipo grande que somos, debemos estar en Primera siempre y luchando por los puestos europeos cada año, se ha establecido en algunos béticos y medios de comunicación cierta tendencia a "prohibir" celebrar nada a la afición del Betis. Respetando la opinión de todos (cada uno es libre de celebrar o no lo que considere necesario), expongo la mía en las siguientes líneas:
¿Celebrar un ascenso? ¿Estamos locos?
Celebrar ascensos es de equipos pequeños. De equipos mediocres como el Atlético de Madrid, la Juventus o el River Plate, cuyas aficiones celebraron sus respectivos ascensos porque son clubes pequeños que se conforman con ello y que nunca conocerán la grandeza.
Igual que los béticos, nos conformamos con ascender. Nos habéis pillado. Lo que en realidad queremos es volver a bajar para así poder celebrar de nuevo otro ascenso. Es eso lo que nos hace felices. A los béticos nos da igual todo. Los béticos perdemos y estamos encantados de la vida. Si lloramos con el descenso es para disimular, al igual que si nos quejamos contra la directiva o los jugadores; lo que nos gusta es estar en Segunda para celebrar ascensos. Ojalá bajásemos a categoría regional para luego celebrar 6 o 7 ascensos seguidos. Los béticos no queremos estar en Primera ni en Europa. Y mucho menos ganar títulos. Los béticos no soñamos con levantar Copas ni jugar la Champions, nosotros soñamos con derrotas. Derrotas y ascensos, nos conformamos con ser mediocres. ¿En qué cabeza cabe pensar que nosotros queramos un Betis grande?
Para que los béticos nos enteremos de que el objetivo es Europa, que aún no lo sabemos, queda terminantemente prohibido celebrar el ascenso a todos los aficionados del Betis. Da igual que sea el primer paso para ello y que sea la primera alegría en mucho tiempo. Prohibido celebrar nada al niño cuya ilusión de toda la temporada es la fiesta en La Palmera allá por mayo o junio y volver a ver a su equipo en Primera. El deber del padre bético es asegurarse de que el niño no se alegre cuando ascendamos, puesto que la obligación es estar en Primera. Y qué decir del abuelo, ese que vio al Betis por los campos del Tercera. Vaya conformista. Otro al que debemos vetarle la entrada al Villamarín en caso de que lo veamos soltando alguna lágrima por el ascenso.
Por supuesto, queda prohibido llenar el campo o hacer desplazamientos masivos en Segunda, que eso es de afición resignada y mediocre. Somos la única afición que metemos 8.000 o 10.000 aficionados en estadios rivales en Segunda y eso está mal. Debemos hacerlo en Primera, así que si el Betis está en Segunda no vayamos al campo.
Queda también prohibido hacer la ola en caso de que haya un ambientazo en el estadio, el equipo vaya líder, gane 4-0 y haya perdido uno de sus últimos 20 partidos. La ola solo se hace cuando ganemos la Copa, antes no. A sufrir.
Y ahora que caigo, si prohibimos todo lo anterior, ¿por qué permitimos celebrar algo tan insignificante como un gol, algo mucho menor que un ascenso? A partir de ahora queda prohibido celebrar los goles en Segunda, puesto que nuestra obligación es estar en Primera.
Y para terminar, queda prohibido sonreír hasta que volvamos a Europa. El bético debe ser infeliz a diario. Cada hora, cada minuto, cada segundo, debe estar dándole vueltas al coco y amargarse la existencia porque la obligación es estar en Primera, ya que la culpa de no estarlo es suya y no de dirigentes, entrenadores o jugadores. Y, por supuesto, esperemos que el día del ascenso el club lo declare día de luto oficial para todos los béticos.
Nos situamos a finales de 1928, cuando la RFEF estaba organizando la primera edición del campeonato de Liga en España, que se disputaría entre febrero y junio de 1929. Tras una serie de negociaciones con los clubs, se decidió crear un sistema de categorías, contando la Primera División con 10 clubs participantes: los 6 campeones de Copa hasta el momento (Athletic de Bilbao, Madrid, Barcelona, Real Unión de Irún, Arenas de Getxo y Real Sociedad) y 3 subcampeones (Atlético de Madrid, Europa y Español).
Para decidir quién ocuparía la última plaza en la primera edición de la Liga, se optó por crear un torneo cuyo ganador tendría derecho a participar en Primera División. Serían 10 los equipos que disputarían este torneo: Racing de Santander, Sporting de Gijón, Celta de Vigo, Oviedo, Sevilla, Betis, Valencia, Alavés, Iberia de Zaragoza y Deportivo de la Coruña. El ganador jugaría en Primera División y los 9 restantes en Segunda, junto al Racing de Madrid que no participó en el torneo clasificatorio. Las eliminatorias se disputarían a partido único en campo neutro.
De esta forma, el Betis quedó emparejado en una primera eliminatoria ante el Deportivo Alavés, disputándose el enfrentamiento el día 25 de diciembre de 1928 en el Stadium Metropolitano de Madrid, a las tres de la tarde.
El Betis, entrenado por Kinké, jugó este partido con Jesús "Manos Duras", Jesusín, Jiménez, Angelillo, Estévez, Adolfo, Álvarez, Andrés Aranda, León, Enrique y Romero.
Por parte del Alavés jugaron: Beristain, Ciriaco, Quincoces, Camín, Artero, Urquidi, Modesto, Olivares, Ibararan, Albéniz y Cacho.
Goles:
1-0 (minuto 51): Enrique, aprovechando un lío en el área fruto de un córner.
2-0 (minuto 65): Andrés Aranda realiza un buen disparo tras una buena jugada del ataque bético.
2-1 (minuto 85): Ciriaco, disparando por bajo fuera del alcance de Jesús.
Encuentro arbitrado por el colegiado catalán Comorera.
Consiguió vencer el Betis al Alavés en un encuentro muy disputado, sobretodo en la primera mitad, en la que los vascos se mostraron ligeramente superiores a los sevillanos. En la segunda parte, el desgaste de los jugadores del Alavés, propiciado por el juego de toque en corto del Betis, cambió la situación del partido. Esto lo aprovecharon Enrique y Andrés Aranda para poner en ventaja al conjunto dirigido por Kinké. En los minutos finales, Ciriaco, defensa alavesista, pasó al ataque y logró recortar distancias para su equipo, aunque sin conseguir empatar. El encuentro finalizó 2-1 a favor del Betis, que pasaba así a la siguiente ronda del torneo.
En 1/4 de final el Betis venció por 0-1 al Oviedo, pero en semifinales no pudo con el Racing (1-2 para los santanderinos), a la postre vencedor del torneo.
Aquel Betis 2-1 Alavés sería el primero de los 26 encuentros oficiales que hasta el día de hoy han disputado verdiblancos y alavesistas.
El 21 de abril de 2005, hace hoy 10 años, el Real Betis Balompié iba a disputar ante el Athletic Club de Bilbao la ida de las semifinales de la Copa del Rey 2004/05. La de 2005 iba a ser la 10ª semifinal del campeonato copero disputada por el Betis en su historia (y última hasta el momento), tras las jugadas en 1931, 1934, 1961, 1966, 1976, 1977, 1985, 1994 y 1997. El conjunto verdiblanco iba a pelear por disputar la 4ª final de su historia, tras las de 1931, 1977 y 1997.
Al mando de Lorenzo Serra Ferrer, el Betis había eliminado en las eliminatorias anteriores a Alcalá, Cádiz, Mirandés y Gramenet. En cuanto al campeonato liguero, la temporada verdiblanca también estaba siendo muy buena, pues marchaba en 5º lugar tras 32 jornadas disputadas, a solo un punto del 4º, el Sevilla, quien ocupaba por entonces la última plaza Champions. Los heliopolitanos llegaban a esta semifinal tras una racha de 6 partidos sin perder en Liga (2 victorias y 4 empates).
Enfrente iba a estar el equipo copero por excelencia, el Athletic, que dirigido por Ernesto Valverde se había plantado en la semifinal dejando en el camino a Gimnástica Segoviana, Cultural Leonesa, Lanzarote y Valladolid. Los leones iban octavos en Liga y llegaban a Sevilla tras ganar consecutivamente a Real Sociedad (3-0) y Racing de Santader (0-2).
La de 2005 era la 10ª vez que Betis y Athletic se veían las caras en Copa: ya se habían enfrentado en 1931 (el Athletic ganó la final al Betis), en 1935 (los vascos eliminaron a los sevillanos en 1/8 de final), en 1966 (esta vez en semifinales, pasaron los vascos), en 1975 (en 1/8, volvieron a pasar los leones), en 1977 (el Betis ganó la final al Athletic), en 1982 (en 4ª ronda, pasó el Athletic), en 1985 (en semifinales, pasó el Athletic), en 1992 (pasaron los vascos en 1/8) y en 1995 (nuevamente pasaron los vascos en 1/8). El balance era muy favorable para el Athletic, que había superado al Betis en 8 de los 9 enfrentamientos coperos entre ambos conjuntos.
El once alineado por Serra Ferrer para la ida de esta semifinal estuvo compuesto por Doblas, Melli, Juanito, Rivas, Luis Fernández, Arzu (Benjamín, m.72), Assunçao, Joaquín, Denilson (Edu, m.61), Fernando (Israel, m.82) y Oliveira.
El Athletic de Bilbao jugó con Lafuente, Murillo, Gurpegui, Lacruz, Casas, Orbaiz, Tiko, Etxeberría (Ezquerro, m.72), Del Horno, Yeste (Solabarrieta, m.85) y Llorente (Urzaiz, m.69).
Unas 48.000 personas asistieron al Manuel Ruiz de Lopera. El encuentro fue arbitrado por el aragonés Daudén Ibáñez.
Tal y como se desarrolló el partido, el empate no fue un mal resultado para el Betis, ya que quien mantuvo el control del juego y dispuso de las mejores oportunidades para marcar fue el Athletic de Bilbao. Doblas y los palos evitaron el gol bilbaíno en numerosas ocasiones, sobretodo en la primera mitad, cuando los leones dieron todo un baño al Betis. Ya en la segunda parte, el partido estuvo más igualado y las ocasiones fueron menos numerosas. Al final, 0-0, quedando todo abierto para la vuelta en San Mamés.
Denilson trata de zafarse de dos jugadores bilbaínos (foto: ABC de Sevilla)